Convaleciente de una puñetera amputación de purulento apéndice cabrón, llevo un par de días aletargado en el sofá de mi casa, sufriendo esta maldita semana de selecciones (excelente estrategia de marketing para destruir el fútbol) y perdiendo todo contacto con Tutumlus, Laportas y demás aborrecibles realidades peloteras.
Anoche, La Sexta 3 me dio una alegría y me permitió, bastantes años después, revisitar la magnífica peli de Oliver Stone, Platoon, con la que disfruté bastante más que la última vez que la vi.
El problema es que la sesión peliculera acabó poco antes de la una (01::00 a.m. of course). En mi caso, eso resultó ser, efectivamente, una putada, ya que los que tenemos hijas en edad de merecer, hemos de sufrir su incomprensible costumbre de salir de gresca las noches previas a las fiestas de guardar.
A esa hora, mi hija mayor habia decidido no dejarse caer aún por casa, por lo que cometí el error de esperarla despierto (tema control y todo eso).
Sabedor de lo que me podía encontrar a esas horas en la parrilla televisiva, y plenamente consciente de que Intereconomía me pilla por encima de La Sexta 3 en el orden que en su día tuve a bien establecer en mi mando a distancia, decidí aventurarme por la banda baja del dial, sin sopesar (u olvidandolo enajenadamente), que tengo el paquete de canales "deportivos" por debajo del canal de películas de La Sexta.
Es decir, involuntariamente, o no, me tope de bruces con el execrable, dañino y cada vez más puntopelotarizado espectáculo hardcore de Marca TV, Futboleros.
Ni voy a poner imágenes, ni cortes de voz, ni tan siquiera voy a citar frases textuales (mi salud no está para más castigos), pero la idea general del ejercicio de cinismo máximo del que fui testigo durante veinticinco minutos es el siguiente: Bojan ha rajado a muerte de Guardiola, lo que unido a las machacadas de Eto'o, Ibrahimovic (e incluso Hleb, Henry y Touré Yayá), demuestran que Pep es un técnico absolutamente abominable y odiado por sus jugadores. Todo lo contrario, evidentemente que Mourinho, idolatrado por todos los jugadores del mundo mundial.
Ese argumento, ya muy sobado, no me habría excitado de no haber tenido que sufrir a un Enrique Marqués, que evidentemente no comprende los términos "moderador" o "conductor" y se dedica a ejercer directamente de agitador.
Según Marqués, Guardiola tiene una siniestra cara B, y a día de hoy, en el once blaugrana tendrían que jugar Ronaldinho, Deco, Henry, Eto'o, Ibrahimovic, Hleb y Touré Yayá en lugar de Messi, Iniesta, Busquets, Pedro, Mascherano, Cesc o Thiago (¡qué más quisiera!). Del pobre Chigrinski ni se acordaron.
Como rajada, lo que se dice rajada, sólo tenían la de Ibrahimovic, se dedicaron a repetir varias veces unas declaraciones de Eto'o a Lluís Canut en TV3 en las que comentaba que él habría hecho las cosas de otra forma en el tema de su salida, y que no compartía el tema del feeling con Guardiola, y exprimieron hasta la saciedad unas declaraciones de Bojan en las que el de Linyola viene a decir que pecó de tímido, y que por falta de comunicación con el entrenador, él mismo se fue apartando de la dinámica de grupo, y que para Futboleros son la demostración palmaria de que Guardiola marginó del equipo (en los tres años de Guardiola, Bojan jugó 120 partidos y marcó 28 goles) al supercrack de La Masía que, además, ¡es catalán y culé!
Que Bojan sea catalán es curioso, porque como guarnición a tan poca chicha, Marqués hizo referencia, en un momento dado, a otra tremenda rajada, la del tan injustamente tratado Aleksander Hleb, en la que venía a decir que Pep priorizaba a los chavales de la cantera (¡tremendo pecado!). Es decir, cuando se valora el trabajo de los canteranos, se comente tremenda injusticia con tipos tan comprometidos como Hleb, mientras que cuando se prescinde de un catalán como Bojan, es para proteger a un descamisado como Messi, al que el pobre Bojan podría hacerle sombra.
Y el argumento de Messi es divertido, porque según el servicio de documentación de Futboleros, Guardiola se ha cargado cada año a un delantero centro, para proteger a un Messi necesitado de toda la ayuda posible para triunfar. Es decir, 2009 Eto'o, 2010 Ibrahimovic y 2011 Bojan. Mentira. Eto'o jugó cuatro temporadas junto a Messi sin el más mínimo problema. Para los señores de Futboleros, Ibra, sustituto de Eto'o, fue sentado en el banquillo cuando Guardiola decidió colocar a Messi de "falso" delantero centro. Mentira. El sustituto de Zlatan Ibrahimovic en el tramo final de la liga 2009-2010 fue, precisamente, ¡Bojan Krkić! Y precisamente, Bojan, jugador muy querido por la afición, quizás no ha sabido aprovechar las oportunidades que se le han brindado, sobre todo teniendo en cuenta que un delantero centro consagrado, como David Villa, si ha sido capaz de adaptarse a una nueva posición en el campo.
La mención a Touré, que se fue consciente de lo mal que lo tenía con la presencia de Busquets, pese a la insistencia de Pep en que se quedase en el equipo, es absolutamente pornográfica. El bueno de Yaya se fue al City en busca de estrellato, y el pobre Guardiola tuvo la mala idea de contratar a un chavalín que comenzaba y que ha dado un "discreto" rendimiento: Javier Mascherano.
Parece que consciente de los pobres argumentos que se ponían encima de la mesa para desacreditar a Pep Guardiola (según algún tertuliano, el caso de Bojan era "exactamente" igual que el de Pedro León -al que Mou advirtió que en caso de que se estrellase el avión del equipo sin el a bordo, seguiría sin jugar en el siguiente partido-), a última hora, Enrique Marqués tuvo la supina desfachatez de mostrar en carrusel unas quince portadas dedicadas a Mourinho por la prensa catalana (casi todas de Sport).
Marqués se quedó tan ancho al decir que ni Marca ni As, habían dedicado ninguna portada ofensiva contra Guardiola. Se le olvidó decir que, excepto alguna mención al poderío económico de Florentino (que por otra parte, tan cachonda pone a la caverna), Pep ha sido siempre absolutamente respetuoso con el Real Madrid, mientras que Mourinho lleva cargando conta el Barça y el barcelonismo desde su época en el Chelsea.
Suerte que a mi hija le dio por llegar a eso de la una y media y que yo tuve la fuerza de voluntad para darle al OFF de mi mando y desengancharme de tan maléfica influencia a esas horas de la madrugada.